Alargar su pene puede producirle una mayor autoestima y una satisfacción propia, de sentirse a gusto con su cuerpo. Pero recordemos que eso no mejorará su vida sexual. El hecho de tener un miembro viril mayor, no le garantiza la satisfacción de su compañera (o compañero). Incluso a veces hasta podría resultar negativo.

Cuando uno tiene un miembro más pequeño, cubre sus falencias con otros aspectos, tales como no caer en la pereza de quedarse cruzados de brazos mientras su compañera se encuentra arriba. O se preocupa tanto por el placer de su compañera que desarrolla otras habilidades, tales como la de un buen sexo oral, o la de saber estimular las otras zonas erógenas de su pareja.

El hombre tiene en la cabeza que la única forma de excitar a una mujer, es a través de su vagina o sus pechos, pero la mujer tiene más zonas erógenas de las que creemos. Su cuello, su espalda, sus pies, sus orejas...todas ellas forman parte de un conjunto donde usted podrá estimularla sin necesidad de tener un pene grande.

Además, a veces tener un pene más grande, podrá hacer que su autoestima crezca más de la cuenta y deje de lado los valores que siempre tuvo presentes, como el amor, la salud de su pareja, las caricias, y los mimos post-coito.

Esas son las cosas que una mujer desea con mayor intensidad. La mayoría de los hombres, después de una relación de 30 minutos, creen que ha terminado todo, entonces le dan la espalda a su compañera y se echan a dormir. Si le preguntan a una mujer si prefiere un hombre que la acaricie después de tener relaciones sexuales, o si prefiere un hombre con un miembro viril mayor, se sorprenderían de escuchar que lo primero es lo que más desean.

Si usted desea agrandar su pene, es normal. Pero siempre tenga presente que esto no le garantizará la felicidad de su compañera. La felicidad de su compañera estará garantizada siempre que la trate como a una princesa, la escuche, sea una persona leal, la mime, la cuide y la agasaje.